El Gobierno de México presentó un balance de los avances registrados en el sistema público de salud y de los proyectos previstos hacia 2030, con una estrategia que contempla ampliar la infraestructura hospitalaria, incorporar tecnología médica y aumentar la capacidad de atención.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que el objetivo es revertir el rezago acumulado durante décadas. En julio, la Presidencia informó que el Plan Nacional de Infraestructura Hospitalaria contempla 152 proyectos, de los cuales 50 corresponden a hospitales nuevos, 47 a ampliaciones y 55 a sustituciones o mejoras mayores. La inversión estimada asciende a 181 mil millones de pesos.
De acuerdo con ese plan, la capacidad instalada del sector salud pasaría de 96 mil 966 a 106 mil 105 camas hospitalarias hacia 2030. La Presidencia ha señalado que se trata del mayor crecimiento de camas desde que existen registros comparables.
En el balance presentado por el Gobierno también se reportó que 33 nuevos hospitales ya están en operación, con mil 535 camas adicionales, además de decenas de proyectos que se encuentran en construcción o planeación.
Salud Casa por Casa reporta 24.8 millones de consultas
Uno de los programas destacados durante el balance fue Salud Casa por Casa, dirigido principalmente a personas adultas mayores y con discapacidad.
La Secretaría de Bienestar informó que el programa acumula 24.8 millones de consultas médicas domiciliarias desde junio de 2025. Durante estas visitas se han realizado más de 17.1 millones de pruebas de glucosa, colesterol y triglicéridos, además de canalizar a pacientes que requieren atención especializada.
El programa comenzó formalmente en 2025 con miles de profesionales de la salud encargados de realizar visitas periódicas a los hogares para integrar expedientes médicos, detectar enfermedades y dar seguimiento a padecimientos crónicos.
La estrategia contempla además la incorporación progresiva de las Farmacias del Bienestar, con el objetivo de facilitar el acceso a medicamentos para pacientes que requieren tratamientos permanentes.
Más equipo médico y quirófanos rehabilitados
El Gobierno federal reportó también inversiones para ampliar el equipamiento de las instituciones públicas de salud.
Entre 2025 y 2026 se han destinado recursos para incorporar tomógrafos, mastógrafos, aceleradores lineales, resonadores magnéticos y equipos PET-CT, además de modernizar quirófanos y ampliar la disponibilidad de tecnología para diagnóstico y tratamiento.
En el caso del ISSSTE, la administración federal también reporta la incorporación de robots quirúrgicos, ambulancias y unidades de telemedicina, así como la construcción, rehabilitación y rescate de hospitales en distintas entidades.
El IMSS, por su parte, informó de la apertura de nuevas Unidades de Medicina Familiar y de la incorporación de equipamiento especializado, entre ellos aceleradores lineales, mastógrafos, tomógrafos y resonadores.
Crece la atención en las instituciones públicas
El Gobierno federal también reportó un incremento en la utilización de los servicios públicos de salud.
De acuerdo con los datos presentados por las autoridades, aumentaron las consultas generales y de especialidad, así como las cirugías realizadas en las tres principales instituciones del sistema: IMSS, ISSSTE e IMSS Bienestar.
En el caso del IMSS, se informó que entre enero y julio de 2024 y el mismo periodo de 2026 se registraron 12.6 millones de consultas y cirugías adicionales, junto con incrementos en consultas de especialidad, medicina familiar y procedimientos quirúrgicos.
Por parte del IMSS Bienestar, el Gobierno reportó un crecimiento proyectado de las consultas anuales de 41.2 millones en 2023 a más de 60 millones al cierre de 2026.
El reto: convertir la inversión en mayor capacidad de atención
La estrategia federal combina la construcción y ampliación de hospitales con la modernización de unidades existentes, incorporación de tecnología, contratación de personal y programas de atención preventiva.
La Presidencia ha planteado que la infraestructura hospitalaria forma parte de una estrategia de largo plazo para ampliar la capacidad del sistema público. El Plan Nacional de Infraestructura Hospitalaria contempla concluir los proyectos hacia 2030, con una inversión estimada de 181 mil millones de pesos.
El desafío será que las nuevas instalaciones, camas y equipos se traduzcan en mayor disponibilidad efectiva de servicios, con suficiente personal médico, medicamentos y capacidad operativa para atender la demanda de la población.










