Ruffo Appel seguirá sujeto a proceso por presunta delincuencia organizada y delitos relacionados con el contrabando de hidrocarburos, ahora bajo prisión domiciliaria y vigilancia de la Guardia Nacional.
Ernesto Ruffo Appel, exgobernador de Baja California, llegó la mañana de este lunes a su domicilio en Ensenada, luego de permanecer poco más de dos meses recluido en el Centro Federal de Readaptación Social número 1, El Altiplano, en el Estado de México.
El traslado comenzó el sábado 26 de septiembre y se prolongó por cerca de 39 horas hasta su llegada a Baja California. A su arribo, el exmandatario panista fue recibido por familiares y simpatizantes, y se mostró de buen ánimo ante los medios de comunicación.
Ruffo explicó que durante el trayecto pudo volver a recorrer parte del país, un recorrido que, dijo, había realizado años atrás cuando era estudiante. También señaló que un juez le pidió no hacer comentarios sobre los detalles de su proceso penal, aunque afirmó que puede hablar públicamente de política.
El exgobernador relató que sus días en prisión estuvieron marcados por la reflexión y el análisis. También comentó que tuvo conversaciones con otros exgobernadores recluidos en el penal, entre ellos César Duarte, Mario Marín, Tomás Yarrington y Ángel Aguirre.
Sobre las condiciones de su estancia en el Altiplano, dijo que realizaba ejercicio durante varias horas al día y que el resto del tiempo permanecía dentro de su celda. Su familia, por su parte, señaló que durante el traslado hubo momentos en los que permaneció esposado de manos e incluso de pies.
Ruffo Appel salió del Altiplano después de que una jueza modificara la medida cautelar para que la prisión preventiva se cumpla en su domicilio, tomando en cuenta su edad y las condiciones de salud expuestas por su defensa. El exgobernador tiene 74 años.
La medida no significa que haya quedado en libertad ni que el proceso penal haya terminado. La Fiscalía General de la República confirmó que la investigación y el proceso por presunta delincuencia organizada y delitos en materia de hidrocarburos continúan.
La FGR sostiene que Ruffo Appel estaría relacionado con una red dedicada al contrabando de combustible mediante ferrotanques y lo vincula con la empresa Ingemar. Estas acusaciones forman parte de un proceso en curso y deberán ser determinadas por las autoridades judiciales conforme avance el procedimiento.
Desde su domicilio en Ensenada, el exgobernador deberá cumplir las condiciones impuestas por la autoridad judicial, mientras continúa el proceso penal en su contra.










