Urióstegui llama a honrar el legado de la Independencia con servicio a Cuernavaca

Durante la ceremonia por el 216 aniversario del inicio de la Independencia, el alcalde José Luis Urióstegui destacó el valor del servicio público y la defensa del Estado de derecho.
Llamó a los servidores públicos a ejercer sus responsabilidades con honestidad y resultados en beneficio de las familias cuernavaquenses.

El presidente municipal de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, encabezó este martes la ceremonia de honores a la bandera con motivo del 216 aniversario del inicio de la Independencia de México, donde vinculó el legado histórico de la lucha independentista con la responsabilidad actual de quienes ejercen el servicio público.

En la sede Papagayo del Ayuntamiento, el alcalde afirmó que servir desde una responsabilidad pública representa un honor y que la mayor satisfacción al concluir un cargo debe ser haber entregado resultados a la población.

Urióstegui señaló que México es hoy un país de libertades y leyes que deben defenderse de manera permanente, por lo que llamó a preservar el Estado de derecho por encima de ideologías e intereses políticos.

Recordó que la lucha iniciada en 1810 surgió en un contexto marcado por restricciones a las libertades y condiciones adversas para amplios sectores de la población. Por ello, consideró que las ceremonias cívicas adquieren mayor significado cuando se conocen las causas y principios que dieron origen a la Independencia.

En este contexto, destacó el legado de José María Morelos, particularmente los principios expresados en Sentimientos de la Nación y la Constitución de Apatzingán, como referentes históricos en la defensa de las libertades y derechos.

El alcalde convocó finalmente a las y los servidores públicos municipales a trabajar diariamente con responsabilidad, actuar correctamente y garantizar que los recursos públicos sean destinados a las necesidades que corresponden.

La meta, sostuvo, es que al concluir sus responsabilidades puedan conservar el orgullo de haber servido de manera adecuada a su “patria chica”: Cuernavaca