Rusia intensificó en las últimas horas sus ataques aéreos contra Ucrania, con una nueva ofensiva que alcanzó infraestructura energética y otros objetivos civiles en distintas regiones del país, mientras las autoridades ucranianas se preparan para una nueva temporada de invierno marcada por el riesgo de interrupciones en el suministro eléctrico.
De acuerdo con autoridades ucranianas, las defensas aéreas interceptaron 155 drones y cinco misiles balísticos durante las últimas 24 horas. Los proyectiles y aeronaves no tripuladas que no fueron neutralizados alcanzaron 18 puntos en diferentes zonas del país. El balance difundido por Kiev reportó víctimas mortales y personas heridas.
La ofensiva incluyó instalaciones relacionadas con el sistema energético. Ucrania había advertido previamente sobre posibles cortes de electricidad y ha reforzado sus preparativos ante una eventual campaña rusa contra su infraestructura energética durante los meses de frío.
La situación también ha complicado la movilidad en Kiev, donde los ataques rusos alcanzaron puentes que conectan las dos orillas del río Dniéper.
Ataques afectan puentes de Kiev
El alcalde Vitali Klitschko informó que el puente Pivdennyi, uno de los principales cruces de la capital, fue alcanzado en varias ocasiones y permanece cerrado al tránsito. También se establecieron restricciones en otros puentes, generando largas filas de vehículos y afectaciones al transporte público.
El Pivdennyi conecta las zonas oriental y occidental de Kiev y además soporta una línea del Metro. Los ataques registrados entre el jueves y las primeras horas del viernes provocaron daños en estructuras de soporte, la superficie de rodamiento y elementos de protección de la infraestructura ferroviaria.
Klitschko calificó la situación de la capital como “muy complicada” y señaló que los ataques están afectando infraestructura crítica, logística, vivienda y servicios sociales.
Las autoridades municipales trabajan en rutas alternativas para mantener la comunicación entre ambos lados del Dniéper, mientras especialistas evalúan los daños y las condiciones de seguridad de las estructuras.
También fueron atacadas instalaciones civiles
La ofensiva se extendió a diferentes puntos de Ucrania. En Kiev, un dron ruso impactó una escuela mientras alumnos y profesores se encontraban en el inmueble; las personas habían sido trasladadas previamente a un refugio y no se reportaron víctimas. El artefacto no detonó y posteriormente fue retirado por especialistas.
Las autoridades ucranianas también reportaron ataques contra infraestructura en otras regiones, mientras Rusia sostiene que algunos de los objetivos alcanzados estaban vinculados con actividades militares o logísticas.
El intercambio de ataques continúa. Ucrania, por su parte, ha incrementado sus operaciones contra instalaciones energéticas y petroleras dentro de territorio ruso.
Ucrania alerta por el invierno
Los nuevos ataques se producen cuando Ucrania se prepara para enfrentar el próximo invierno con especial preocupación por la estabilidad de su sistema energético.
El gobierno de Kiev ha advertido que Rusia podría intensificar los ataques contra centrales eléctricas, redes de distribución y otras instalaciones críticas, mientras busca reforzar sus defensas aéreas.
La situación de la capital también ha llevado a las autoridades a concentrarse en mantener operativas las rutas de transporte esenciales. Los daños en los puentes del Dniéper representan un problema adicional para una ciudad cuya población depende de estas conexiones para desplazarse entre sus zonas oriental y occidental.
El conflicto mantiene así una nueva fase de ataques aéreos contra infraestructura estratégica, mientras ambos gobiernos continúan intercambiando acusaciones sobre los objetivos y efectos de sus respectivas operaciones militares.










