El futuro judicial de Lindsay Clancy continúa sin definirse luego de la audiencia celebrada este martes en Plymouth, Massachusetts. La Fiscalía de Distrito del condado de Plymouth aún no determina si solicitará un nuevo juicio por la muerte de los tres hijos de Clancy.
A la salida de la corte, el fiscal de distrito Timothy Cruz señaló que su oficina realiza una revisión exhaustiva del expediente y que todavía no existe una decisión sobre un nuevo proceso. La próxima audiencia quedó programada para el 2 de noviembre.
El primer juicio terminó el 4 de septiembre con un jurado dividido 11-1, lo que llevó al juez William Sullivan a declarar un juicio nulo. La Fiscalía no anunció este martes si buscará volver a presentar el caso ante otro jurado.
La defensa pide desestimar los cargos
El abogado de Clancy, Kevin Reddington, presentó una moción para que los cargos sean desestimados, argumentando que un segundo juicio podría vulnerar las garantías constitucionales de su clienta contra el doble enjuiciamiento.
La defensa también solicitó que el tribunal declare a Clancy no culpable mediante una moción bajo la Regla 25 de Massachusetts, al considerar que la Fiscalía no presentó pruebas suficientes para sustentar una condena.
Durante la audiencia, Reddington cuestionó nuevamente la evidencia presentada por los fiscales y sostuvo que elementos como las bandas elásticas de ejercicio, el ADN y las huellas dactilares no serían suficientes para demostrar la responsabilidad penal de su clienta.
La estrategia representa un cambio respecto al juicio anterior. En ese proceso, la defensa reconoció esencialmente la participación de Clancy en las muertes, pero argumentó que padecía psicosis posparto y que, por ello, no debía ser considerada penalmente responsable.
La Fiscalía respondió que la existencia de una enfermedad mental no implica automáticamente ausencia de responsabilidad penal y sostuvo que existen elementos para demostrar que una persona puede ser penalmente responsable aun cuando padezca una enfermedad o trastorno mental.
El jurado que impidió el veredicto unánime
Otro de los puntos centrales de la disputa es el único integrante del jurado que no coincidió con los otros 11 miembros durante las deliberaciones.
La defensa busca volver a interrogarlo y obtener determinados registros de su teléfono celular, además de documentos relacionados con las deliberaciones. La abogada que representa al llamado “Juror Doe” se opone a algunas de estas solicitudes y ha defendido su derecho a mantener su privacidad.
Durante la audiencia también se discutió el impacto que la exposición pública de las deliberaciones podría tener sobre futuras personas convocadas para participar como jurados.
Por ahora, no existe una fecha para un segundo juicio. La audiencia del 2 de noviembre permitirá al juez revisar diversas mociones pendientes y podría aportar mayor claridad sobre el futuro del proceso.










